Mi hijo se chupa el dedo: cómo lo puedo evitar

evitar que se chupe el dedo

“Mi hijo se chupa el dedo y no sé qué hacer para evitarlo”. Ésta es una duda bastante común entre los padres que llegan a nuestra clínica. Hay que saber que chuparse el dedo es un hábito bastante frecuente en niños. Hasta los 2 años podría decirse que es un comportamiento absolutamente normal y, desde el punto de vista de la Odontopediatría, no causa daños en la dentición. Sin embargo, si el hábito persiste se deben tomar una serie de medidas para evitar que la dentadura del niño tenga problemas que arrastrará, con toda probabilidad, hasta su edad adulta.

¿Por qué ocurre esto? Chuparse el dedo incluye un proceso de succión en el que actúa la musculatura de toda la boca. La fuerza que se ejerce y la repetición de este comportamiento después de los 2 años provoca daños en la mandíbula y también en el paladar. Además de esto, la higiene bucodental también se ve expuesta.

¿Qué tipo de daños puede provocar chuparse el dedo en la dentición? Lo más frecuente es que se deprima el paladar, aumentando el espacio intraoral y produciendo una mordida abierta con la consecuente protrusión de los incisivos superiores y de los caninos. Por otro lado, se produce una retrusión de los inferiores. ¿La consecuencia? El niño necesitará al 100% un corrector bucal y la colocación de un aparato dental para solucionar el problema de la mala posición de los dientes e incluso puede llegar a necesitar cirugía.

Otro de los problemas más comunes que provoca el hábito de chuparse el dedo es la mala higiene oral. Debemos tener en cuenta que en las manos se acumula una enorme cantidad de bacterias (hasta 700 diferentes) que entran directamente a la boca y sin filtro. Además de ser una fuente de enfermedades, las bacterias que se acumulan en los dientes causan caries e infecciones que ponen en riesgo la salud bucodental.

¿Qué hacer para corregir esta conducta? Los padres deben observar cuándo su hijo procede a llevarse el dedo a la boca. Es una conducta habitual de los momentos de relajación, como por ejemplo cuando están viendo la tele o se van a dormir. Por eso, recomendamos que luchen contra este hábito colocando una manopla o cualquier otra cosa para que tengan las manos ocupadas y evitar que se lleven chupen el dedo e incluso que pinten las uñas con productos antimordida como Mordex. En casos extremos existen mecanismos que evitan que se doblen los dedos o que cubren el pulgar para que no puedan llevárselo a la boca.

En Freitas Clínica Dental contamos con la consulta del Odontopediatra Javier Doménech, que podrá dar a cada familia una serie de pautas para que sus pequeños dejen de chuparse el dedo. Prevenir es, de nuevo, fundamental para evitar tratamientos mayores en el futuro.

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